Pedrojota, también conocido como el hombre del corsé, que mientras más aprieta más disfruta, sigue en sus trece: hay que echar a Rajoy y colocar al frente del PP a otro político que goce de su aprobación, como podría ser Esperanza Aguirre. Hoy el director de 'El Mundo' ha endurecido aún más su tono en la COPE, acompañado por uno de sus más fieles compañeros por esas sucias lagunas del periodismo emponzoñado, Jiménez Losantos. Allí ha nominado a Rajoy al título de "tonto contemporáneo del siglo XXI" y ha animado a sus huestes del PP a "cruzar el Rubicón" para poner fin a la tiranía.

Hace un par de meses lo apoyaba para ser Presidente del Gobierno. Ahora si por él fuera le ponía un pié en el pescuezo, como se dice en mi pueblo. Pedrojota sueña con poner y deponer presidentes a su antojo. Es su concepción del periodismo. Se vanagloria de haber depuesto a Felipe González y de haber aupado a José Mª Aznar. Con ZP aún no ha podido. Y probablemente esa voracidad está acabando por consumirle por dentro. Ahora necesita acabar con Rajoy, para aplacar esa sed de destrucción. En fin, cosas de esas que les ocurren a los enfermos mentales.

Por otra parte, es digna de mención la patética (sí, patética, porque es el adjetivo que mejor lo define) situación del PP. El hombre que dirigió el partido en los años en los que tejió un discurso más duro y crispado es ahora el garante de la renovación de ideas que le conduzca a posiciones más centristas. Lo apoyan la mayoría de los barones regionales, como Camps, Cospedal o Arenas. Pero también hay algunos díscolos, como Espe o María San Gil. El caso de San Gil me parece hasta divertido. Algunos la definen como "referente moral en el PP". ¿Qué ha hecho San Gil a nivel político para ser un referente? Simplemente vive una situación complicada en Euskadi, como viven dirigentes de su partido o de otros, o simplemente ciudadanos de a pié. Pero eso no convierte a nadie en referente moral de nada.

Frente a Rajoy se sitúan los que más rápido quieren medrar. Si, porque Camps y Gallardón apoyan a Rajoy por una razón muy simple, es la mejor fórmula para, en el día de mañana, auparse al liderazgo del partido. Por contra, Esperanza Aguirre quiere medrar ya, ahora. Sin más dilación. Y bueno, están también los perturbados, que, como Mayor Oreja, creen que rebajar algo la crispación es ceder ante los nacionalismos, ese terrible fantasma que despierta todas las noches al bueno de Jaime. De locos. Yo no descarto que un día acaben a navajos, y lo digo literalmente, los unos contra los otros. Lo cierto es que me alegro.

Que se jodan!!!