Extraterrestres sí. Homosexuales no.
Esta podría ser la tesis de la Iglesia Católica, pues el Astrónomo Jefe de la Santa Sede ha afirmado que es posible la existencia de extraterrestres, creados también por Dios (sí, el mismo Dios cristiano que según la Iglesia nos creó a todos). Ridículo. Pero en esas estamos. La Iglesia se dedica a elucubrar y lanzar hipótesis sobre temas un tanto ridículos. Sin embargo, se niegan a reconocer la legitimidad moral de los homosexuales, personas que por nacimiento o convencimiento tienen unas tendencias sexuales diferentes a las que ellos predican.
La Iglesia se mueve en el mayor de los absurdos. La homosexualidad es mala. Los curas pederastas, en cambio, no son ni siquiera expulsados del sacerdocio. Simplemente se les cambia de diócesis. Hace no mucho un párroco en Granada prohibió la entrada a niños con síndrome de Down a su Iglesia, porque según él, ni sentía ni padecía. Ratzinger, ahora conocido también como Benedicto XVI, vive en la opulencia rodeado de su séquito. Lo mismo hizo Juan Pablo II. Y viajan mientras tanto por el mundo predicando la paz y el amor mientras miles, millones de personas mueren de hambre, por epidemias o por guerras. La Iglesia vive en el mayor ridículo.
En España, esa misma Iglesia que apoyó cuarenta años de dictadura se atrevió la legislatura pasada a afirmar que con ZP corría riesgo la democracia. Si unos extraterrestres inteligentes decidieran venir algún día a La Tierra, estoy seguro de que no se reuniría con ningún obispo, cardenal o con el mismo Papa. Probablemente fueran ateos convencidos y militantes. Es más, es hasta posible que decidiera destruir con un rayo láser el Vaticano. Y a mí no me parecería mal, que conste.


charlitox dijo
Es alucinante, desde luego.
No quieren reconocer a los homosexuales porque muchos sacerdotes lo son.
¿Será entonces que no hay sacerdotes extraterrestres?
Tiempo al tiempo...
salu2
5 Julio 2008 | 03:12 PM