Lo último han sido unas declaraciones de Esperanza Aguirre en las que ésta afirmaba que no le extraña nada que la socialdemocracia está más contenta con Rajoy al frente del PP que si ella lo liderara. Pío García-Escudero, número 3 del PP, le ha contestado que los principios ideológicos del partido, basados en el liberalismo, los sostienen tanto Rajoy como Aguirre y que, por tanto, la afirmación de la Presidenta de la Comunidad de Madrid no es cierta. La guerra está servida. García-Escudero ha reconocido que se trata de movimientos previos al próximos congreso del PP. Con lo que no estoy de acuerdo es con su afirmación de que los procedimientos del PP son plenamente democráticos: ¿Acaso la designación de Rajoy como sucesor de Aznar fue democrática? Aznar eligió a dedo. Posteriormente los delegados del congreso del PP no hicieron otra cosa que votar a Mariano, como su líder les dijo.
El problema del PP fue y sigue siendo Aznar. O dicho de otra forma: el tremendo personalismo que ejercen sus líderes. Aznar quiso meterse en la guerra de Irak, probablemente en contra de lo que pensaban otros destacados dirigentes de la derecha española. Todo aquel que lo criticó, aunque fuera en privado, acabó perdiendo la oportunidad de medrar en el partido. Que le pregunten a Rato.
Ayer informaba El País de las declaraciones de algunos consejeros de Espe en la Comunidad de Madrid: 'Con 600 compromisarios ganamos el congreso'. ¿Rajoy está más cercano a la socialdemocracia que Esperanza Aguirre? Es ridículo, los dos son igual de fachas. Cambian simplemente los discursos. Pero bueno, han llegado al debate ideológico, que para el PP quizás sea lo más contraproducente. Dicen ahora que su ideología es el liberalismo. Cuando ganaban o aspiraban a ganar las elecciones hablaban de "centro reformista". ¿Se les ha caído la careta? Yo diría que no saben donde tienen la cara. El problema del PP es, como dije antes, un problema de personalismos. Aguirre es una persona ambiciosa, y quiere hacerse con el control del partido. Sus amiguitos (Pedrojota y Losantos) parecen haberla convencido de que puede ser Presidenta del Gobierno. Y ella se lo ha creído. Gallardón y Camps, por ejemplo, son conscientes de que si se abriera un proceso de sucesión Espe estaría mejor colocado que ellos. Por eso y no por otra cosa apoyan a Rajoy. Porque a Rajoy no lo quiere nadie, ni siquiera él mismo. El día de su segunda derrota estuvo a punto de dimitir. Pero algún resorte interno, quizás activado cuando le llegaban declaraciones de apoyos desde dentro de su partido, se activó.
La legislatura se presenta más tranquila. Incapaces como han sido de derribar a Zapatero, ahora se empeñan en derribarse los unos a los otros. A mí me parece fabuloso. Ahora lo que hay que analizar es el camino que sigue ZP en su segunda legislatura. ¿Girará a la derecha? Algunas cosas, como la salida del gobierno de Caldera, así lo indican. Otras, como la elección de Chacón como Ministra de Igualdad, apuntan en la dirección contraria. Hasta el momento el PP sólo se ha atrevido a criticar, a través de sus satélites mediáticos, la designación de algunas mujeres como ministras. Sin embargo, han bajado la intensidad de su demagógica oposición. ¿Por qué? Porque tienen que ahorrar fuerzas y energías para matarse entre ellos.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados