Parece ser que la Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido una marcha convocada por el partido ultraderechista Democracia Nacional. Se trataba de una marcha que, con el lema "Recuperemos Madrid. Así no se puede vivir", llamaba a barrer a toda "esa escoria venida de tierras lejanas". Me pregunto: ¿Para cuándo barrer a toda esa escoria nacida aquí mismo, en este país? Si, y me refiero a ellos. Hace no tanto tiempo un ultraderechista, un soldado de estética nazi, que acudía a una marcha convocada por esta misma organización, apuñaló a un joven de 16 años con un machete.

Hay muchos grupos de extrema derecha. Alternativa Española, Democracia Nacional, Falange, España 2000,... Ahora mismo están desunidos, y probablemente continúen así durante mucho tiempo. Un problema que les lastra es el habitual afán de protagonismo de sus líderes, incapaces de entenderse con alguien más que sus propios egos. Casi todos son gente de dinero. El Presidente de España 2000, por ejemplo, tiene un cargo importante también en la Asociación de Propietarios de Clubes de Alterne. Un maravilloso espécimen, como puede comprobarse. A mí Democracia Nacional me parece de los más peligrosos. Saben camuflarse muy bien. Y eso es evidente. En su propio nombre dejan claro que son muy "democráticos" (Dime de que presumes y te diré de qué careces). Tienen claro qué es lo que les da más votos: la inmigración. Y tienen dinero, mucho dinero. Si alguien examina la calidad de las pegatinas que hacen, de cómo imprimene sus pancartas y los medios con los que cuentan, es bastante evidente que disponen de muchos fondos.

La cuestión es qué puede hacerse para frenarlo. Yo no creo en la ilegalización como vía para solucionar nada. Que un juez prohíba una marcha no significa que esa panda de ultraderechistas sin cerebro vayan a dejar de existir. Dejarán de existir el día en que se les haga frente. Y esto se consigue en los barrios, hablando con la gente, programando contramanifestaciones y no permitiendo que copen un espacio que no es suyo. Es inadmisible que permitamos que una panda de fascistas y racistas recorran las calles de nuestra ciudad coreando sus consignas.

La gente tiene la percepción de que hay un problema cuando se les bombardea con una determinada idea. "ETA es una asesina", nos dicen desde los medios. Y nos lanzamos a la calle, cual borregos, a corear los eslóganes de siempre. Probablemente hayan muerto más personas durante el último año a manos de agresiones racistas, perpetradas por grupos más o menos organizados en formaciones de ultraderecha. Y no pasa nada. Los medios de comunicación no se sienten en el deber de informarnos al respecto y por tanto nosotros, ciudadanos de bien, nos sentimos cómodos pensando que este problema no existe.

A veces me pregunto también, y es que soy muy macarra a veces, por qué ETA, que tanto dice luchar contra el fascismo, no dinamita una de estas putas concentraciones de grupos de extrema derecha. En lugar de eso, decidieron en su día volar la T4, aún cuando murieran dos inmigrantes que seguramente nada habían hecho contra el pueblo vasco.