Ayer asistí a una manifestación que se convocó en Sevilla para protestar contra el asesinato que hace un par de días se produjo en Madrid. Un soldado profesional neonazi apuñaló con un cuchillo de caza a un joven de 16 años en el metro. El asesino fue detenido, pero únicamente gracias a la acción de manifestantes antifascistas. La policía únicamente se esmeró contra estos manifestantes, protegiendo a los de extrema derecha.

Pues bien, ayer en Sevilla pude comprobar con mis propios ojos cómo se organiza un montaje policial. Iba en mitad de la manifestación. Cuando llegamos a la mitad de la Calle Sierpes (un sitio estrecho y sin salidas, una auténtica ratonera) un policía de paisano (un secreta, como se le conoce vulgarmente) intentó sacar de la manifestación, de forma violenta y sin identificarse hasta el final, a un joven que participa en las actividades de la Casa Okupa 'Casas Viejas'. Gracias a la resistencia que éste y una joven que lo acompañaba opusieron otros manifestantes intervenimos y conseguimos que el policía se retirara. Una mirada de odio marcaba su rostro después de no conseguir su propósito. Inmediatamente intenté trasladarme a la cabecera de la manifestación para informar de lo sucedido, en previsión de nuevos incidentes. No me dio tiempo. Los cristales de una tienda se rompieron y la policía hizo un amago de carga policial. Las imágenes que hay de lo ocurrido, únicamente mostradas por El Correo de Andalucía en su versión impresa, muestran a dos individuos que iban al margen de la marcha y que dudosamente pertenecían al grupo de manifestantes.

La noticia estaba hoy muy clara para los medios, que mostraron la versión policial de lo ocurrido sin buscar otras fuents. ABC es el ejemplo. Si hubieran conseguido detener al joven de 'Casas Viejas', que nada tenía que ver con lo ocurrido, pues estaba a cien metros del lugar de los hechos y bajo mi mirada en ese momento, el titular hubiera sido el siguiente: 'Detienen a un okupa de 'Casas Viejas' por agredir a una persona y romper un escaparate en una manifestación antifascista'. Interesante. Sobre todo porque sobre 'Casas Viejas' pesa una orden de desalojo y esa hipotética noticia, esmeradamente construida por la policía, hubiera sido un buen detonante para promover la acción policial.

Así funcionan las cosas. Y así fabrica la policía sus montajes. Vergonzoso. La manifestación fue pacífica hasta que este grupo de provocadores ajenos a la marcha junto a la policía secreta dinamitaron ese ambiente pacífico. Vergonzoso.