Hace unos años, con Aznar en el poder, se produjo en Venezuela un golpe de estado contra el Gobierno que eligieron democráticamente los venezolanos. Aznar no sólo no condenó aquella intentona golpista, sino que además reconoció al gobierno de empresarios que se quiso instalar merced al golpe. Hugo Chávez todavía sigue llamando "fascista" a Aznar. Y en parte no le falta la razón, aunque yo personalmente no considero a Aznar un fascista. Aznar es lo que se ha dado en llamar 'neocon', que quizás sea algo tan malo como ser fascista. Pero bueno, el caso es que la política exterior española todavía se ve perjudicada por las memeces megalomaníacas de Aznar.

Zapatero creo que sembró un poco de cordura con su intervención. El Rey, nada acostumbrado a que alguien disienta de lo que piense, perdió algo los papeles. Pero lo peor de todo es la respuesta del PP. Una vez más siguen con el mismo mensaje: la culpa de todo la tiene Zapatero. Queda claro en las declaraciones de Rajoy. Y me planteo, si hasta Aznar ha dado las gracias a Zapatero, ¿cómo va por ahí el PP atacando al Presidente del Gobierno? Yo lo definiría como desverguenza: Aunque además, claro está, es obvio que carecen de una estrategia política consensuada. Y ahí está su gran debilidad.

Todavía podemos observar como Aznar, por ejemplo, continúa ladrando su odio por las esquinas a todo aquel que le quiere escuchar y sembrando dudas sobre la legitimidad democrática de la elección de Zapatero. Otros en el PP, más conscientes de sus intereses, prefieren pasar página. Marianito Rajoy está entre dos fuegos. Y sus declaraciones no contentan a nadie. En fin, que les hace falta caer derrotados de nuevo. Para que aprendan, simplemente.