Hace ya más de cuatro años un avión subcontratado por el Ejército Español volvía de Afganistán. Traía a militares españoles. El avión se estrelló en Turquía y 62 militares (todos los que viajaban en ese avión) perecieron. Se puede decir mucho acerca de la seguridad que ofrecía el avión. Pero aún pasando por alto ese tema, lo que más llamó la atención y más indignación causó fue la identificación de las víctimas. A 32 de ellos fue posible identificarlos por las uniformes y signos externos. En los 30 casos restantes fue necesario un análisis forense. Pues bien, los encargados de hacerlo erraron en todos los casos. Se entregaron a las familias 30 cuerpos mal identificados. ¡Magnífico trabajo!

El Fiscal de la Audiencia Nacional ha presentado un escrito de acusación contra el General que llevó a cabo las identificaciones. No prosperará, o eso creo a priori, pues debe resolver Grande-Marlaska, un juez poco dado a causar problemas al PP. Pero está bien que se hable de estas cosas. Al General, que fue designado por Trillo, se le puede imputar un delito por falsedad documental. Y es evidente que desde el momento que se entregan 30 cuerpos mal identificados es obvio que algo se hizo mal. Muy mal.

Lo que nunca sabremos son las órdenes que tenía este General. ¿Es posible que Trillo le ordenara que pasara página rápidamente sobre estos hechos? Habría que ser muy inocente para no sospechar este extremo. La verdad es que cuando uno recuerda estos incidentes que ocurrían durante la era Aznar le entran ganas de vomitar. ¡Cuánta desfachatez! ¿Y ahora quieren volver? Porque son los mismos. Los Zaplana, los Acebes, el tonto de Rajoy,... Ufff, menos mal que las encuestas le van mal. Y es que no es para menos. Por cierto, últimamente anda muy calladito Rajoy. No querrá meter la pata de nuevo.