El caso ha desatado gran expectación. Sergi Xavier Martín Martínez, conocido como 'El Locandi', agredió sin motivo alguna a una joven menor de edad de nacionalidad ecuatoriana en un vagón de tren. La agresión no obedecía a la menor justificación y tenía además tintes racistas. El juez, tras no asistir el Fiscal a la sesión, acordó dejarlo en libertad. Una vez que las imágenes han visto la luz el revuelo ha sido más que intenso.
En primer lugar, la agresión me parece totalmente injustificada y la actitud del agresor es a todas luces deleznable. El carácter racista está contrastado además. Sin embargo, me llama la atención que un hecho como éste adquiera trascendencia a raíz de que se distribuyan las imágenes. Además, la acción de la Justicia ha variado significativamente a partir de que se difundieran estos hechos. ¿Es normal? A mí no me lo parece. El juez debería haber dictaminado la prisión para el agresor desde un primer momento. Sin embargo, tampoco me parece normal que ahora se quiera dar un escarmiento ejemplar a esos hechos. La Justicia, representada siempre con una venda que le tapa los ojos, no debería ver tanto la televisión.
Por desgracia, este tipo de personas descerebradas y ruines pululan por muchos lugares de este país. Yo también conozco jóvenes que han recibido una educación nefasta y que además sólamente saben manifestarse a través de la violencia. Conozco casos así. Y se suele tratar de jóvenes que acaban mal. Y si llegan a ser adultos, en general ni acaban bien ellos ni quienes les rodean. ¿Cuál es la solución? Pues la sociedad debería plantearse respuestas que no se basen exclusivamente en la cárcel. ¿Debería ir este joven a la cárcel? Pues debería recibir el mismo trato que otros agresores que cometen unos hechos similares. Por desgracia, este tipo de agresiones son más frecuentes de lo que parece. Y no siempre hay una cámara que recoge unas imágenes que se difunden después a través de Internet.
Lo que no entiendo es cómo, si se este joven ya había protagonizado incidentes similares, no se había puesto coto ya a estas actuaciones. Ahora todos dicen que su conducta es normalmente violenta. Probablemente la mejor solución hubiera consistido en que, cuando tenía esta persona 15 ó 16 años, o incluso ants, se le hubiera ofrecido un tratamiento psicológico adecuado. ¿Es un delincuente? Más bien es un enfermo, diría yo.
Por otra parte, la chica ecuatoriana que sufrió la agresión me merece mi más profunda solidaridad. Es injustificable lo que le sucedió y ninguna persona debería pasar por ese trago. Pero no se trata solo de castigar ahora al 'Locandi', sino de evitar que este tipo de actuaciones proliferen y continúen. Y la mejor solución, como siempre, es la prevención, aunque normalmente se suele descartar. Si a este enfermo, como digo, se le hubiera tratado adecuadamente hace tiempo, esa agresión no se habría producido. Y por mi experiencia, me temo que son muchas las personas que se suelen comportar así y muchas las agresiones que como ésta se producen. Si se le castiga acorde a lo que ha hecho, me parece bien. Pero tampoco hay que cebarse con un castigo ejemplar que no se produciría de no mediar imágenes de televisión. Y tampoco conviene dar carpetazo al asunto. Hay que tomar medidas para que este tipo de cosas no vuelvan a suceder.


Lo peor es que se jacta de ser como es, y se escuda en una supuesta borrachera.
Yo, como mucha gente, he visto las imágenes y no lo veo precisamente muy ebrio que digamos.
Y su forma de comportarse en su dia a dia, por lo que se ha podido ver en las noticias, es la de un autentico barbaro macarroide.
Pero el tema es ¿porque las autoridades han tardado tanto en actuar?¿porque el juez, de oficio, solo con ver las imágenes, que son contundentes, lo dejó en libertad?.
Eso está claro que es un delito de agresión, no veo que para que se actue contra ese tipejo sea necesaria previa denuncia de la víctima, creo que eso puede ser perseguido por la fiscalia de oficio.
Pero en fin, ¿quien comprende la ley?.
Quizás lo que merezca este tipejo es recibir el una paliza.
Puede que efectivamente lo que merezca ese tipejo sea recibir una paliza. Pero así tampoco puede funcionar la sociedad. Evidentemente el juez tenía que haberlo metido en la cárcel. Y quizás previamente deberían haberle detenido, puesto que no es el primer episodio de violencia.
Pero el problema de fondo sigue siendo otro: ¿por qué hay tantos 'locandis? ¿Por qué hay tantos jóvenes con esta patética escala moral? ¿Por qué van por ahí dando palizas? Me temo que el problema es que la sociedad no ha sabido dar respuesta. Y bueno, si tiene que ir a la cárcel, que vaya. Pero repito: hay muchos casos como éste. Y la gente no sólo no va a la cárcel, sino que los hechos no tienen más trascendencia.