Mientras la mayor parte de los periodistas y medios de comunicación españoles claman contra la irresponsabilidad de Ibarretxe por convocar una consulta porpular en torno al futuro de Euskadi, yo he de decir que me parece una magnífica idea. Creo que la violencia de ETA no tiene sentido a día de hoy. No soy nacionalista, ni vasco, ni tampoco español. Pero creo que los pueblos y las personas tienen derecho a decidir su futuro. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que mostrando su opinión?

La clase política española se escandaliza ahora de la propuesta de Ibarretxe, cuando era evidente desde hace tiempo que esa idea estaba sobre la mesa y que, además, es lógica en el contexto vasco. Lo único que se le puede reprochar a Ibarretxe es que dijo en un primer momento que esta consulta se haría cuando no hubiera condiciones de violencia. En teoría, a menos que haya una nueva tregua (que no parece fácil), se puede pensar que para esa fecha (Octubre de 2008), no van a existir condiciones de paz. Pero, ¿por qué lo ha hecho Ibarretxe? Para mí, la razón es clara: porque lo prometió, y porque se jugaba su credibilidad en ello. En segundo término, también se puede especular sobre si la situación interna que vive el PNV ha sido determinante. Con Imaz fuera de juego, un anuncio como este puede ser entendido como un golpe en la mesa.