Hace poco más de seis años, un 11 de Septiembre pasó a la Historia. Quizás se trate de una fecha más importante que la toma de la Bastilla, el asalto al Palacio de Invierno, la invasión de Polonia o el lanzamiento de la bomba de Hiroshima. La trascendencia mediática que tuvo fue sin lugar a dudas inmensamente superior. Millones de personas pudieron ver, con pocas horas e incluso minutos de retraso, el acontecimiento que iba a cambiar significativamente el mundo en el que vivían.

Sin embargo, ¿sabemos realmente lo que ocurrió aquel día? Fidel Castro, desde su retiro particular, ha vuelto a sembrar las dudas. El líder cubano simplemente repite las conclusiones a las que llegó el investigador francés Thierry Meyssan en su famoso libro 'La gran impostura: ningún avión se estrelló contra el Pentágono'.

Ciertamente yo he intentado leer e informarme sobre este asunto. Quizás no sea más que una cuestión morbosa. Pero bueno, también he podido llegar a algunas conclusiones.
1- Sobre lo que ocurrió aquel día hay muchas dudas y puntos oscuros.
2- Después de observar detenidamente las imágenes de los daños que causó el ataque sobre el Pentágono, y tras escuchar las opiniones de algunos testigos, creo que se puede asegurar sin ninguna duda que es cierto que ningún avión se estrelló contra este edificio. Hay cámaras de seguridad cercanas al mismo que no recogieron ningún Boeing. Y los Boeing, por cierto, son muy grandes. En ninguna foto aparecen tampoco restos del fuselaje. De hecho, las instantáneas vienen a sugerir que se pudo tratar de un misil.
3- Castro, siguiendo las doctrinas de Meyssan, afirma una serie de cosas que, si bien pueden resultar más creíbles que la versión oficial, no están probadas. Por ejemplo, Castro dice que en los sótanos de las Torres Gemelas había ese día 200 toneladas de oro. No hay hechos que lo prueben.
4-Meyssan hablaba de un autogolpe de estado proyectado por el propio George W. Bush para ampliar un poder que estaba en entredicho después de aquellas elecciones en las que robó la presidencia del país a Al Gore. Meyssan habla de una operación bien organizada donde los servicios secretos americanos y otros agentes colocaron dispositivos direccionantes en las propias Torres Gemelas. Pruebas efectivas tampoco las hay. Meyssan sólo es capaz de valerse del testimonio de algunos testigos que afirman que ese día las comunicaciones por móvil fallaban totalmente. Meyssan no prueba nada. Pero siembra dudas. Y estas dudas surgen quizás porque la versión oficial tampoco prueba nada de lo que afirma.

Animo a cualquier interesado a buscar información del periodista francés Meyssan. Hace unos cuantos de meses seguía operativo un portal de contrainformación dirigido por este periodista. Se accedía al mismo a través de la dirección www.redvoltaire.net. La página ahora mismo no está en funcionamiento. En fin, es una cuestión apasionante. Una cosa me ha quedado clara: ningún avión se estrelló contra el Pentágono. ¿Fue un misil? Si así fue, ¿quién lo lanzó? ¿por qué se ocultó? En fin... especulemos. Si nos ocultan la verdad, no nos queda otra cosa que hacer.