El Pazo de Meirás, cuyo posible interés cultural ahora se analiza por la Xunta, perteneció en su día a Emilia Pardo Bazán, la célebre escritora gallega. En 1939 un grupo de afines a Franco promovió la compra de este edificio así como el de algunos terrenos colindantes. El objetivo no era otro que regalárselo al dictador. En la práctica se trató de una extorsión a los vecinos, en el que hubo toda serie de amenzas. Era la forma de operar de los franquistas.

Ahora la Xunta de Galicia promueve su declaración como bien de interés cultural, con lo que podría recibir visitas públicas 4 días al mes. Sin embargo, la propiedad continuaría en manos de la familia Franco, que, sin embargo,ha impedido hasta la fecha que los técnicos de la Xunta entren en el inmuble. La Xunta se ha decantado por acudir a los juzgados.

Es realmente vergonzoso que cuando tuvo lugar eso que llaman transición todas las propiedades que la familia del Dictador había acumulado a base de chantajes permanecieran en sus manos. La medida tomada por la Xunta, como ya he dicho, no pondría en peligro la propiedad del inmuble para los Franco. Sin embargo, ¿podrían optar por la expropiación? A esta panda de sinverguenzas no conviene darles ni la hora. Ya han vivido bastante a costa de todos los ciudadanos.