¿Personas o borregos?
Que las personas actuamos como borregos en determinadas ocasiones es un hecho incuestionable.Me propongohablar del caso de la desaparición de Madeleine y de la repercusión mediática que ha tenido.
Despareció Yeremi, por ejemplo, y también tuvo cierto impacto. Todavía nadie sabe de él, por cierto. Han desaparecido, por desgracia, cientos de niños, y ninguno ha tenido la trascendencia del caso Madeleine. Analicemos los pormenores. Gran Bretaña es un país con una prensa eminentemente sensacionalista y eso ha condicionado la proyección que tiene aún el caso.
En segundo lugar, los padres de la niña, con muy buenos contactos políticos entre el laborismo inglés, han lanzado una campaña mediática sin precedentes. Han llegado al extremo de recaudar dinero que pueda venir bien para encontrar a Madeleine, aún cuando las fuerzas de seguridad van a trabajar con el mismo ahínco sin reclamar ningún dinero (cosa que sería ilegal).
Y la población mundial se ha conmocionado por la historia de la pareja inglesa cuya hija parecía que fue raptada durante unas vacaciones. Más de millón y medio han llegado a recaudar, por ejemplo.
Y bueno, ahora parece que los mismos padres podrían estar implicados en la desaparición de la menor. Era algo que se podía intuir, dadas las circunstancias del caso. ¿Y ahora qué? ¿Qué pasa después de que los líderes de medio mundo se hayan reunido con los padres de Madeleine? ¿Después de que cientos y hasta miles de personas hayan hecho suya la supuesta angustia de los padres? ¿Qué pasa con el dinero que han recaudado los progenitores de la menor desaparecida? Es un absurdo.
Los medios de comunicación no sólo se limitan a darnos una visión distorisionada de la realidad. También quieren condicionarnos qué sentir y pensar. Y lo consiguen, que es lo peor. Si finalmente se demuestra la culpabilidad de los padres, espero que todos esos que se han dejado llevar por la campaña mediática que han realizado se den cuenta de lo absurdo de dejarse manejar tan burdamente por el sentimentalismo.
Y con esto no quiero decir que a uno no le pueda conmocionar la idea de que una menor desaparezca y/o sea asesinada. Pero es que en este mundo hay que conmocionarse por muchas cosas injustas. Algunas las podemos arreglar y otras no.Pero en cualquier caso hay que actuar con determinación y no como unos borregos.


Entreri dijo
o como cuando el sevilla jugó la supercopa de europa tras la muerte de su jugador: cuando metieron gol el comentarista de antena 3 dijo la estremecedora frase de "antonio, ya vamos ganando". qué repelús. ahora resulta que porque un tío de 22 años haya muerto todos nos tenemos que hacer del sevilla y mirar al cielo cada vez que hacemos algo.
al final se le acaba cogiendo tirria a gente (madeleine, puerta) que no tiene la culpa de nada. todo por la gentuza que le rodea y los medios de comunicación que compiten por ver quién es más sensiblero y demagogo
7 Septiembre 2007 | 04:34 PM