La Ejecutiva autonómica del PSN había decidido por unanimidad pactar con Nafarroa Bai. La Ejecutiva Central del PSOE ha abortado esa posibilidad. Está claro que un partido que teóricamente facilita un comportamiento interno democrático ha fallado. De cajón. Además, deja al partido en Navarra ante una peligrosa situación, en la que amenaza hasta su ruptura. Un error de bulto. Además, el PSOE, a pesar de haber perdido escaños, podría haber cobrado mucho más protagonismo en la comunidad foral. Sin embargo, parece que el análisis hecho en Ferraz ha sido totalmente contrario. Ese pacto podría quitar votos en el futuro en la propia Navarra, y con toda seguridad en el resto del estado. Yo sigo pensando que se equivocan.

Pero es que ha habido un problema durante las negociaciones. Ha sido largas. Y a veces los planteamientos que han salido a la luz de lo más ridículos, sobre todo desde las filas socialistas. En ese contexto el PP ha sacado resultado de su habitual estrategia de crispación. También hubieran hecho algo de daño si se hubiera producido un pacto rápidamente, pero hubiera sido menor. Sin embargo, poco a poco han ido elevando su lenguaje. Nafarroa Bai eran nacionalistas primero. Independentistas después. Y por último ex-etarras, como se calificaba a Patxi Zabaleta. Me recuerda como ha tratado el PP a Izquierda Unida en los últimos diez años. Cuando servían en su estrategia de derribo al PSOE, eran personas responsables. En otros momentos Aznar los calificaba simplemente de "comunistas", calificativo con el que muchos miembros de esa organización se identifican.

Bueno, a lo que vamos. El PSOE de Zapatero probablemente aparecerá como un partido más centrista después de esta decisión, que por cierto adelantó PRISA, muy bien informada siempre de los asuntos de Ferraz. Pero el electorado de izquierdas puede perder ilusión. Zapatero no ha hecho una mala política. Probablemente tampoco buena. Pero ha conseguido despertar la ilusión de muchos que tenemos miedo ante el avance de la derecha, aquí en España y en Europa también. El PP mantiene posturas alineadas ideológicamentes con las más extremistas y reaccionarias de Europa. Zapatero puede parecer la alternativa. Pero con decisiones como la de Navarra se nos quitan las ganas de votarlo...