Se llama Fernando Ferrín Calamita, y se le conoce por "Calamidad". Y no es para menos. El tipo es juez, y lleva en su haber unas cuantas sentencias escandalosas en el que muestra todo lo retrogrado que es. Se trata de un magistrado que en los ochenta quería mandar a la cárcel a un par de señoras por hacer 'top less' en la gaditana playa de Chiclana. Vuelve a cobrar relevancia por retirar la custodia de una menor a su madre, sin más argumento que esta es lesbiana y tiene pareja.
Los argumentos del Juez "Calamidad" son de lo más simple y ridículos. Afirma que los mejores especialistas dicen que las parejas del mismo sexo no son aconsejables para el menor. Esto es simplemente mentira. En segundo lugar, argumenta que no hacen falta especialistas (habida cuenta de que ha mentido) para decir esto, pues es de "sentido común", que según él "a veces es el menos común de los sentidos". En la judicatura desde luego que a veces es poco común.
Y nadie ve escandaloso que una mujer haga 'top less' en una playa. Espero que dentro de diez años nadie vea mal que una lesbiana pueda tener la custodia de sus hijos. El Juez "Calamidad" es un vestigio del pasado y de esa España obcecada en ser diferente y voluntariamente carca.

A este le deben caer bien los iranies ¿no? Este fin de semana se ha ajusticiado por ahorcamiento a doce hombres. Entre sus horribles crímenes se incluían el adulterio y la homosexualidad.
Los extremistas religiosos, sean católicos, ortodoxos, judíos o musulmanes, son un desastre para la humanidad. Seguro que este tipo pertenece al Opus Dei, es un católico reaccionario, lee El Mundo y Libertad Digital, considera que el uso de la fuerza es el conflicto con algunos países árabes o musulmanes, y además, por si fuera poco, no se da cuenta que su forma de pensar difiere poco de la de un radical musulmán.
Ya dicen que los extremos se tocan...
Eran 16 hombres, no doce. Perdón...