Hay individuos a los que sería imposible entender sin tener en cuenta su vocación de alcanzar la fama en los medios. Garzón es uno de estos elementos, que inauguró en nuestro país la figura del juez estrella. Grade-Marlaska, sin embargo, creo que quiere quitarle el título de "superjuez". Ahora se propone investigar el atentado que sufrieron tropas españolas en Líbano.

A mí la iniciativa en sí no es que me parezca mal, es que creo que es inaplicable, y supone más un gesto cara a la galería, e incluso una maniobra política. Es más, probablemente pueda suponer cierto quebradero para unas familias que ya han sufrido bastantes, pues se les prohíbe que incineren los cuerpos, por si se realiza una segunda autopsia.

El PP tiene algo más de artillería. Grade-Marlaska no pensaba dejar pasar la oportunidad de tener un poquito más de gloria. Hay tipos que nacen así, con esa vocación de ser estrellas de vodevil. Y la justicia cada día es más un vodevil.