Hay buenos abogados. Los hay también malos y regulares. E incluso los hay como los que defienden a algunos de los acusados por el 11-M. El otro día decía el letrado que defiende a Trashorras que "la dinamita usada como prueba del 11-M y la de la mafia policial son del mismo lote".Lo gracioso es que no aporta ninguna prueba, sino que cita datos que supuestamente aparecen en otro sumario y que, por lo visto, sólo él conoce. Libertad Digital, por supuesto, confiere relevancia a la noticia.
Pero es que puestos a escuchar y leer tonterías, ¿qué mejor que las declaraciones del defensor de Rafa Zouhier?: "Hay que declararse súper inocente, porque inocente no basta". ¿Este tío es tonto, le han dado la carrera porque sí, o es que abusa de determinadas drogas/medicamentos? Yo pensaba que cinco años de carrera (Derecho) servían para que al menos quien tuviera ese título no dijera sandeces porque sí.
Sin embargo, lo que más me llama la atención, es que estos abogados no son de oficio. Es decir, les pagan. Y es más, les pagan bien. Suelen tener una minuta alta. Sin embargo, no se sabía que los acusados tuvieran tantos recursos económicos. ¿Estará alguien pagando a estos letrados para que a base de decir tonterías algunos medios se forren publicándolas después? Y no me refiero necesariamente a El Mundo o la COPE.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados