Ese es mi deseo: que no haya atentados. Sin embargo, según se puede entender a partir del hallazgo del coche cargado de explosivos cerca de Ayamonte (Huelva) , ETA podría planear un atentado significativo en cualquier punto de la geografía española. Vivo cerca de Sevilla, y la capital andaluza podría ser objetivo de ETA. Yo personalmente no quiero que haya ningún atentado.
Y por muchas razones. En primer lugar, porque lamentaría sobre todo que hubiera daños personales. En segundo, porque las consecuencias de un atentado, aún sin víctimas, también serían negativas. Significaría alargar todavía más la solución dialogada que creo tarde o temprano habrá de hallarse para Euskadi.
Al PP le vendría de escándalo cualquier acción armada de ETA. Creo que Acebes, Zaplana, el mismo Rajoy y toda la plana mayor del PP tienen ya preparados los bochornosos discursos que podrían soltar tras el atentado. Alcaraz dirá que Zapatero es responsable, pues según este demente tiene un pacto con ETA. El Estado endurecería todavía más su política represiva en Euskal Herria. Y la izquierda abertzale, cada vez más arrinconada, tendría muchos problemas para mantener su actual discurso, en el que, aunque tímidos, sí hay avances importantes. Un atentado de ETA ahora mismo vendría mal a todo el mundo. A todos menos a la derecha.

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