El término "nacionalista" está sobreempleado en nuestro país. Normalmente se utiliza para designar a formaciones que reivindican un status diferente o incluso la independencia para sus territorios. Sin embargo, también existe el nacionalismo español. El PP es el ejemplo más evidente.

Pero bueno. Los medios de comunicación suelen cargar contra el nacionalismo vasco y catalán. E incluso contra el gallego. Paradójicamente son estas regiones donde existe un mayor sentimiento nacionalista entre sus habitantes. Y por ello las fuerzas nacionalistas tienen cierta preponderancia. Sin embargo, ¿por qué no hablamos del PA o CC? Molestan poco, pero son mucho más nocivos.

Yo puedo contar el caso del PA. Son una panda de trepas. Al menos lo son, o mejor dicho lo han sido, en el Ayuntamiento de Sevilla. Se valían del desencanto de los ciudadanos hacia los grandes partidos para rapiñar unos cuantos de voto. Sin ideología, sin programa, y definidos exclusivamente por sus ganas de medrar y su apego al poder, pactaron con todos. Ellos siempre pedían la concejalía de urbanismo. Paradigmático. El PA se ha ido al carajo. Al menos en el Ayuntamiento de Sevilla. Su programa acabó pareciéndose tanto al del PP que, como me dijo una amiga, ¿para qué iba la gente a votar a la copia si podía votar al original?

Coalición Canaria, sin embargo, todavía conserva el poder. Su negativa a pactar con el PSOE, que tenía muchos más votos que ellos y lógicamente presidiría el gobierno, les ha hecho buscar el apoyo del PP. Ahora conservan la presidencia. Espero que sea flor de un día. Esta es la mejor manera que tiene un partido de esta clase para cavarse su propia tumba. Quizás en las próximas elecciones también se vayan al carajo. Y estaría bien.

Probablemente en Andalucía y en Canarias existe un sentimiento nacional (por así decirlo, las definiciones son siempre odiosas) entre sus ciudadanos. Pero también hay que decir que se trata de un sentimiento distinto al que puede existir en Catalunya o Euskadi. Somos más universales por aquí. Lo que está claro es que aquí todavía no hemos encontrado un partido que verdadera y honestamente pueda dar rienda a esos sentimientos. ¿Lo encontraremos? Difícil lo veo.