Carroñero es aquel que se alimenta de los muertos. Y el PP ha dado sobradas muestras de este carácter. "Usted ha traicionado a los muertos", llegó a espetarle Rajoy a Zapatero. Una frase que recuerda a los alegatos del bando nacional cuando rehuía un posible acuerdo con la República: "No podemos traicionar a los muertos", decían por aquel entonces. Dignos sucesores los chicos del PP.

El PP y el Foro de Ermua (que lleva el nombre de un pueblo vizcaíno que detesta este clase de manipulaciones) convocaron una manifestación en la Plaza de Colón. En Madrid, no en Ermua. Y a pesar de ello, apenas congregaron a medio millar de personas. Y es que a nadie ha venido tan bien como al PP el anuncio de ETA de volver a las armas. Algún cafre habrá por ahí que incluso esté deseando un atentado que venga a llenar de votos las arcas del PP.

Siempre dije que el terrorismo tendría que ser el talón de aquiles del PP. Y el 11-M, su imprevisión, el habernos colocado en el punto de mira del terrorismo islamista y la afición de la derecha a mentir, los tumbó en unas generales. Y aún no han aprendido la lección. Ese tipo de cosas no se pueden utilizar. O se corre el riesgo de ser un carroñero.