Navarra es el ejemplo. Nafarroa Bai es el ejemplo. Son de izquierdas principalmente, aunque no exclusivamente. Reclaman la independencia de su país. Quieren hacer política. Y no participan de la violencia. Y es más: se trata de una opción de futuro. Es curioso que haya sido en Navarra y no en Euskadi donde haya surgido una opción política independentista y de izquierdas que quizás pueda cambiar algo la situación.
Pero lo más significativo, según acabo de leer en Gara, es que en los departamentos franceses en los que se incluye el País Vasco Francés ha surgido una fuerza política nueva: EH Bai (Euskal Herria Bai, Sí a Euskal Herria). Se trata de un conglomerado de fuerzas políticas de diversas tendencias que, sin embargo, coinciden en declararse nacionalistas vascas y de izquierdas. La verdad es que no queda claro cuáles son las organizaciones políticas que forman este nuevo conglomerado. Sí está claro que en Francia, a pesar del centralismo político de este país, no se han prodigado mucho las acciones violentas de los independentistas vascos. En Navarra, observando el auge de Nafarroa Bai en los últimos comicios, parece claro que los ciudadanos que se consideran vascos, independentistas y de izquierdas, tampoco abogan mucho por la violencia.
Batasuna sigue teniendo una gran fuerza política. Ya sea con ese nombre o con otro. Ya puedan concurrir a las elecciones o dirijan sus votos a la opción que más les interese. Pero quizás se están quedando un poco atrás. Y es que en pleno siglo XXI, con los nuevos retos sociales y políticos que tenemos, la violencia no es sino la más antigua de las lacras. Y mientras se articulan propuestas políticas nuevas, da la sensación de que en las tres provincias (Araba, Bizkaia y Gipuzkoa) las cosas se mueven poco. Batasuna se mueve poco.

Creo que todos los sectores nacionalistas de Euskadi (PNV, EA, Batasuna, Aralar,...) quieren permanecer dentro de la UE.
Existe el llamado concierto económico vasco, por el cual Euskadi gestiona un porcentaje altísimo de los impuestos que recauda. De hecho, las inversiones del Estado en Euskadi son muy pequeñas. Algo muy parecido sucede con la Navarra que hasta la fecha ha gobernado UPN (el PP con otras siglas).
Suelo ir de vacacions al País Vasco. Me gusta mucho. Y me gustaría seguir yendo. Te diré sólamente que siempre me han recibido muy bien. Y la población que apoya a la izquierda abertzale tan bien o incluso mejor.
En este mundo globalizado, hace mucho tiempo que una empresa española puede estar implantada en Argentina, Venezuela o en la propia España. Lo mismo sucede con las multinacionales que eligen España como lugar para asentarse. Que yo sepa por ahí no habría ningún cambio, por desgracia. El capital nunca encuentra trabas a la hora de moverse. Las personas sí.
A ver. Hay cosas sobre las que no te puedo contestar asegurando nada, pues no soy futurólogo. Es el caso del tema de la UE. No se lo que ocurriría con un Euskadi o una Euskal Herria independiente. Lo que sí te digo es que los sectores independentistas vascos sí desean permanecer en la UE. Caso de que se gestara la independencia, ¿qué postura mantendría el gobierno español? Esa también es una cuestión importante. Y bueno, yo creo que el rencor y la venganza no deberían animar ninguna clase de acción. Todo esto es algo hipotético, como es evidente.
En segundo lugar. Existe un concierto económico entre el Estado y el País Vasco. En realidad, si todos los impuestos que se recaudan en Euskadi fueran a parar al Gobierno vasco, el presupuesto que éste manejara sería superior al actual (sumando las inversiones estatales).
Y sobre el tema de las empresas. Te diría que si fuera vasco me preocuparía más por el negocio que hacen determinadas empresas vascas fuera de Euskadi que no por el negocio que hacen empresas españolas en Euskadi.
De nada. Por cierto, aún sigue pendiente la cita para discutir ante un café cuando alguno visite la ciudad del otro. ¿No? Promete ser una charla larga.