Cualquier niño pijo o niña pija tendrá lógicamente una serie de delirios mentales, puesto que ha sido criada y educada en un mundo en el que la ostentación y la opulencia son las notas características. Lo más llamativo de todo es que ha habido un caso en el que los delirios mentales de una niña pija han sido utilizados políticamente. Estoy hablando del caso de Blanca, niña pija de Madrid que se ha convertido en la primera objetora contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Libertad Digital lo recoge hoy.

Es para leerla, porque no tiene desperdicio. Imagino que sería aún peor si hubieran transcribido la totalidad de las preguntas y las respuestas, porque a buen seguro que esta chica bate el récord de sandeces por minutos.

Por cierto, el colegio en el que cursa estudios no es demasiado accesible para el común de la ciudadanía. Y es que hay que analizar sociológicamente de dónde provienen algunas opiniones. Por reírse un rato, más que nada.