Hay que tener muy poca verguenza para ir a Gernika, lugar emblemático para el pueblo vasco, y ratificar las nefastas declaraciones de Aznar que decían que todo voto que no fuera al PP iría a reforzar a ETA en las instituciones. Rajoy, el hombre con menos personalidad que ha parido Galicia (el resto de gallegos que he conocido tenía diez veces más chispa como mínimo), no ha hecho sino repetir el discurso de Aznar.

Y es que analicemos, Rajoy fue elegido candidato del PP por Aznar. Elección digital, a dedo. Y Rajoy tiene que mostrar la postura más servil respecto a quien todavía es su superior. Si Rajoy fuera presidente algún día, cosa poco probable, practicaría el mismo servilismo hacia Aznar.