Sufren una dura ocupación desde hace décadas. La comunidad internacional mira para otra parte. Y el pueblo palestino sufre. Son malas noticias. Pero peor aún lo es que las facciones palestinas, Hamás y Al Fatah, hayan iniciado una contienda fratricida. En lugar de luchar por la independencia de las tierras palestinas, están haciendo el juego fácil a Israel.

El estado hebreo había sufrido un fuerte varapalo tras el enfrentamiento con Hezbolá. Era un momento propicio para que los palestinos obtuvieran alguna clase de victoria. Y en lugar de aprovechar esta situación, se están matando entre hermanos.

La primera condición indispensable para acabar con la criminal ocupación israelí es la unidad de acción de todos los palestinos.