Acabo de leer algunas apreciaciones sobre el primer discurso de Sarkozy como Presidente de Francia. Lo que a algunos se les escapó en tono cómico durante la campaña: este tipo tiene un ego sobredimensionado. Y algunas cuestiones de su discurso son manifiestamente deleznables. "Francia es una fe". Pufff, ¡Vaya rollo! Para mí la fe siempre deberían ser los ciudadanos.
En fin, a ver qué ofrece Sarkozy. Poco esperamos de él. La suya ha sido la victoria de la Francia más conservadora, la que no quiere disturbios, la que desea orden y mano dura. A ver con lo que se encuentran.

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