Unos van por ahí mintiendo descaradamente. Sugieriendo conspiraciones que implicarían a todo dios viviente en los atentados del 11-M. Falsificando datos, y si no, manipulándolos al menos. Y ninguno vaa la cárcel por ello.
Querían, sin embargo, que hubiera alguna pena contra Pepe Rubianes por aquello que dijo sobre España. Aquello que dijo él, en TV3, y que muchos decimos, y cuando no pensamos al menos. ¡Basta ya de tanto hablar de España! ¡Que a mí esa bandera no me ha dado nada positivo! Si por lo menos hubiéramos ganado algún mundial de fútbol... Pero ni eso.
La jueza encargada del caso tuvo un mínimo de lucidez y ha archivado una causa de lo más absurda. En un país en el que 150.000 ciudadanos no tienen derecho a votar al alcalde que quisieran, ya sería demasiado antidemocrático que no se pudiera hablar.

A mí me importa ser un buen ciudadano, que tenga derechos y cumpla con sus deberes. España no me importa nada. Pero no se trata de ningún pasado que yo no haya vivido. Simplemente, desde que estaba en EGB, me ponían la foto del rey Juan Carlos en clase, presidiendo la habitación, como si él fuera el garante de esa educación que me daban, en lugar de mis padres, y tantos otros padres y ciudadanos que sacan adelante el sistema educativo, las pensiones, la sanidad,... Yo no creo en España. Me da igual. Creo en las personas.
Además, es muy gracioso que aquellos que tanto proclaman contra los nacionalistas (vascos y catalanes), sean precisamente los que a su forman son más nacionalistas, y excluentes.
A ver, yo, que no soy nacionalista, ni español ni de ninguna clase, no recibo dinero del Estado Español. Al menos lo entiendo así. Yo lo recibo de los impuestos que pagamos todos los ciudadanos. Y un nacionalista vasco, pongamos por caso, del PNV por ejemplo, que gobierna Euskadi, pues no debe entender que recibe el dinero del Estado Español. Entenderá que lo recibe de los ciudadanos vascos.
Y no dudo que seas republicana. En absoluto. Pero ser republicano, según tenía entendido, es no aceptar un régimen de gobierno como el de una monarquía. Y lo de Juan Carlos no me creó ningún trauma. Simplemente es interesante analizar cómo organizan nuestra educación, utilizando esos símbolos e imágenes. Yo a ese señor, a Juan Carlos Borbón, no le debo nada. Creo que jamás hizo nada por mí.
Soy de la misma opinión, por lo menos en lo que a tu último post se refiere. Está bien tener distintas opiniones, y discutir, poque ese debate puede ser aprovechado por todos para ampliar conocimientos y perspectivas. En fin, si un día voy para Madrid te aviso, para discutir con un café por delante. Suele ser más ameno que en este formato. Avísame si bajas a tierras sevillanas.
Un abrazo.