Unos van por ahí mintiendo descaradamente. Sugieriendo conspiraciones que implicarían a todo dios viviente en los atentados del 11-M. Falsificando datos, y si no, manipulándolos al menos. Y ninguno vaa la cárcel por ello.

Querían, sin embargo, que hubiera alguna pena contra Pepe Rubianes por aquello que dijo sobre España. Aquello que dijo él, en TV3, y que muchos decimos, y cuando no pensamos al menos. ¡Basta ya de tanto hablar de España! ¡Que a mí esa bandera no me ha dado nada positivo! Si por lo menos hubiéramos ganado algún mundial de fútbol... Pero ni eso.

La jueza encargada del caso tuvo un mínimo de lucidez y ha archivado una causa de lo más absurda. En un país en el que 150.000 ciudadanos no tienen derecho a votar al alcalde que quisieran, ya sería demasiado antidemocrático que no se pudiera hablar.