La policía cargó contra los jóvenes y hubo bastantes heridos. Sin embargo, hoy nos enteramos de que el botellón que se celebraba aquel día bien podía ser legal. La ley de la comunidad de Madrid que regula este tipo de prohibiciones establece que los días de fiesta está permitido el consumo de alcohol en la vía pública. Esta ley se aprobó cuando Gallardón era presidente de la comunidad. Una ordenanza del señor Gallardón, cuando ya era alcalde, hubiera bastado para que no fuera legal aquella concentración de personas que bebían alcohol en la vía pública. No la realizó. Y pasó lo que pasó.

Y es que el mito de Gallardón como político super eficaz se desmonta. Después del caos que están suponiendo las obras de la M-30, el alcalde ordenó cargar contra una concentración que era legal.