Acabo de leer que el terrorismo es, según la última encuesta del CIS, el principal problema de los ciudadanos. El último atentado terrorista cometido en España se llevó la vida de dos trabajadores ecuatorianos hace cinco meses. Hemos tenido épocas mucho más virulentas en cuanto a atentados y víctimas, y el terrorismo no era necesariamente la principal preocupación ciudadana. ¿A qué se debe este dato? Bueno, si el principal partido de la oposición se dedica a sembrar cizaña sobre este asunto y sus altavoces mediáticos siguen con las mismas consignas, es lógico que muchos ciudadanos se preocupen.

Cada Semana Santa, cada puente de Mayo, en las vacaciones, y prácticamente a diario, mueren muchas personas en las carreteras. Aún no se ha convertido en un problema importante para el país. De hecho, yo diría que el tercer problema más importante para los españoles, según el CIS, que sería la inmigración, es un asunto que está sobreestimado gracias a la acción de agentes externos a los propios ciudadanos.

¿Qué nos queda si excluimos estos supuestos problemas? Pues las preocupaciones reales, las que nos afectan, y que no son otras que el paro y la vivienda, por ejemplo. A mí lo que me llega a asustar es que con lo difícil que es acceder a una vivienda, y con lo complicado que resulta encontrar un trabajo estable y de calidad, que mucha gente opine que el terrorismo es lo que más le asusta.