En estas próximas elecciones muncipales volveremos a observar esa paradoja democrática que ha propiciado la Ley de Partidos. Batasuna fue ilegalizada en virtud de la misma. Cualquier otra formación sobre la que hayan recaído las sospechas de ser continuadora de la misma también se ha ilegalizado. Tal fue el caso de AuB en las anteriores autonómicas vascas. ASB correrá el mismo final.
La única excepción fue, en las autonómicas, el Partido Comunista de las Tierras Vascas, cuyos estatutos, de los que no se ha movido un ápice, fueron aprobados por el propio Acebes. Según el PP habría que ilegalizarlos. Como, según ellos, también habría que hacer con Acción Nacionalista Vasca, un partido que se incluyó en la coalición Herri Batasuna, es cierto, pero que tiene a sus espaldas casi cien años de historia. Muchos más que el PP. El caso es que los de Rajoy y Aznar los ilegalizarían. Ilegalizarían todo.
Yo, sin embargo, observo atónito cómo se pretende negar el derecho al voto a 100.000 personas, que son las que votan a la izquierda abertzale allá en Euskadi. ¿Cómo es posible? Me parece ya una barbaridad ilegalizar un partido. Ahora bien, ¿piensan ilegalizar a cualquier formación que pudiera recibir el voto abertzale? Lo digo porque a lo mejor el PP llega a plantear que se ilegalice a Eusko Alkartasuna o al PNV. No sería de extrañar, conociendo la lógica que mueve sus acciones. Otegi debería salir mañana a la palestra y decir con la boca llena: "La izquierda abertzale debe votar al PP". Nadie lo haría, pero a lo mejor sus palabras son más que suficientes para que ilegalicen al PP.

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