Hoy Israel se ha detenido para conmemorar el Holocausto que exterminó, durante la Segunda Guerra Mundial, a más de un millón de judíos. Los mayores culpables de aquella sinrazón fueron los nazis. Otras potencias occidentales, como Estados Unidos, intervinieron tardíamente en la guerra, a pesar de tener datos certeros sobre lo que sucedía. A posteriori, y una vez visto lo sucedido, la comunidad internacional consintió de muy buen agrado que el pueblo judío tuviera su propio estado: Israel. Curiosamente, los mayores perjudicados fueron los árabes, a pesar de que quienes habían exterminado judíos como si se tratara de ganado fue la Alemania nazi. Desde aquel entonces Israel tiene patente de corso y parece haber aprendido a la perfección las tácticas nazis. Prometen no parar hasta no exterminar no a uno, sino a dos o tres millones de palestinos.