Esta mañana, en el juicio por el 11-M, se ha escuchado una de las cosas más absurdas de la Historia (nótense las mayúsculas). Un policía era interrogado. Este afirmaba que la pista islámica se hizo evidente desde el mediodía del 11 de Marzo. Sin embargo, el abogado de Jamal Zougam, un mentecato con pelito largo y aire de tontolculo, le preguntaba al policía si recordaba el atentado contra el World Trade Center de 1993. El periodista contestó que por la prensa algo recordaba. A continuación el letrado sin luces llegó a preguntar si sabía si ETA había tenido implicación en aquel ataque. El juez tuvo que mandarlo a freir espárragos...

Podríamos seguir esta línea de asociaciones mentales de tal manera que los peores episodios de nuestra historia pudiéramos achacarlos a ETA. Por ejemplo, la invasión musulmana en realidad podría haber estado realizada con el consentimiento del Josu Ternera de turno. Y la derrota en la batalla de Trafalgar, ¿por qué no? Y cuando perdimos Portugal, pues también, ETA estaba detrás.

La derecha vive de construir fantasmas y monstruos con los que jugar a la estrategia del miedo.