Acabo de leer este destacado en elpais.es. El PP pretende usar el lazo azul, que se utilizó en los noventa para pedir la libertad de los secuestrados por ETA, en su campaña contra el Gobierno. Cada día resulta más vomitiva la actitud del Partido Popular. Pretenden monopolizar un símbolo que en su día servió para que personas de muy distintas sensibilidades políticas protestaran contra las acciones de ETA. Yo nunca llevé un lazo azul (quizás porque no me han gustado simplistas identificaciones políticas o tal vez porque era muy joven), pero ahora desde luego que no lo voy a usar.

En La Cortina de Humo, película en la que se cuenta cómo un imaginario presidente de los Estados Unidos (identificable con uno real) inventa una crisis internacional falsa para solventar sus problemas domésticos, también se elegía un símbolo que utilizar con aviesas intenciones políticas. En este caso era un brazalete. El PP, abonado a eso de la crispación fácil y del más burdo electoralismo, ni siquiera se ha tomado la molestia de buscarse un simbolito. Se han apropiado de uno que antaño utilizó el mismo PP junto al PSOE y otros partidos. Lo dicho antes: vomitivo. No se cómo lo consiguen pero cada día consiguen dar más asco. Y no es fácil.