Bueno, el PP ha convertido este asunto en el "tema estrella" de su oposición. Primero fue el Estatut, y no se rompió España. Después vino la inmigración, y aún no nos han invadido. Y después de algunos burdos intentos de despertar la inquietud ciudadana sobre asuntos como la seguridad, han comprendido una cosa: nada produce tantos réditos electorales como el terrorismo.

Es paradójico. Durante la era Aznar siempre pensé que el terrorismo sería al final el talón de aquiles de aquel personajucho que ya ha entrado, sin embargo, en nuestra historia. No me equivoqué. Las veleidades megalomaníacas del todavía líder del PP, Josemari, provocaron un terrible atentado cuya gestión fue vergonzosa. Y el PP perdió las elecciones. La gente no es tonta.

Sin embargo, desde aquel entonces no han parado. No supieron perder, como nunca sabido perder la derecha. Y aquí tenemos hoy una campaña de acoso y derribo contra el Gobierno Zapatero. El ejemplo más claro es la manifestación del próximo sábado convocada por el PP. Justo cuando se cumplen dos años del atentado del 11 de Marzo. Vergonzoso. Es vergonzoso, y no hay más palabras para calificar la actitud de quienes entonces intentaron engañarnos, y todavía hoy lo pretenden.

Por su parte, Rubalcaba, uno de los animales políticos más eficientes de la arena española, se lanza a recordar las hipocresías y dobles raseros del PP en cuanto a materia terrorista. Una perlita tan sólo: el PP acercó presos a Euskadi para que, durante el secuestro de Ortega Lara, no mataran al rehén. ¿Cedieron ante las amenazas terroristas? Puede que sí. Y, sin embargo, tienen ese repugnante discurso político. En materia antiterrorista hay muchas cosas de las que los ciudadanos no solemos enterarnos. Cuestiones que quedan al margen del debate público, en aras del interés del Estado. A mí el Estado me la suda, literalmente. Pero es vergonzosa la doble moral de los parafascistas del PP, capaces de soltar barbaridades por sus boquitas acerca del presidente del Gobierno cuando ellos, paradójicamente, hicieron en su día lo mismo.