Después del 11 de Septiembre de 2001 el mundo ha cambiado. Estados Unidos inició una "guerra contra el terrorismo" que lo llevó a invadir dos paÃses como Afganistán e Irak. El ataque en suelo afgano, que no contó con tantas oposiciones como a la invasión de Irak, pareció bastante fácil. Los talibanes se retiraron rápidamente y la posguerra no fue, al principio, tan cruda como la irakÃ. Sin embargo, las cosas han cambiado.
Y es que por muy terrible que fuera el régimen talibán, un hecho queda al descubierto: las fuerzas de la OTAN desplegadas en Irak mantienen a un gobierno tÃtere que tarde o temprano acabará por caer. Y cada dÃa que pasa esa verdad se hace más patente. Cheney planificó una visita sorpresa a Afganistán y Pakistán. Y en una de las bases militares que ha visitado el Vicepresidente de los Estados Unidos, han perpetrado un ataque los talibán. Cheney, como es lógico, ha salido ileso. Entre 10 y 19 personas han muerto, sin embargo.
¿Cambiará el Gobierno español de posición respecto a mantener tropas en Afganistán? Espero que sea asÃ. En uno o dos años ese paÃs será un auténtico polvorÃn. No se puede invadir un paÃs por las buenas, implantar un gobierno a la fuerza y querer además tener un recibimiento positivo por parte de los habitantes de ese lugar. Este tipo de ataques, como demuestra también el caso irakÃ, no constituyen una solución, ni a corto o largo plazo. Lo que se consigue es alimentar los conflictos y los odios, y conducir al mundo irremisiblemente al abismo. Este paÃs fue vanguardia cuando retiró sus tropas de Irak. Zapatero acertó. Ahora deberÃa volver a analizar el caso de Afganistán, porque el único camino es salir de ese paÃs y abandonar cualquier clase de seguidismo respecto a la superpotencia que nos quiere conducir al desastre.

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