Es un reciente hallazgo. Muchos medios prestaron una especial cobertura a las declaraciones de Oleguer, defensa del Barça, que juzgaba que el caso De Juana mostraba algunos de los agujeros negros del Estado de Derecho. Declaraciones que, aunque resulten extrañas viniendo de un deportista, están garantizadas por el derecho a la libertad de expresión que se supone todos tenemos. Thuram, también jugador del FC Barcelona, ha opinado también acerca de la actualidad política de su país, Francia. Concretamente ha cargado contra Sarkozy, candidato a la Presidencia por la derecha. También está en su derecho.
Incluso puede que esté en su derecho Salva, jugador del Levante, que a la hora de comentar las declaraciones de Oleguer, ha llegado a afirmar que "tiene más respeto por una caca de perro" que por el defensa catalán. El problema con las declaraciones de Salva es que, más allá de sus opiniones políticas, lo que está mostrando es menosprecio hacia otro futbolista. Salva es conocido por la cobertura que presta a grupos de extrema derecha. Por lo que a mí respecta, puede mostrar todas las opiniones políticas que quiera. Pero que las argumente. Oleguer, cuando hablaba de la situación de Iñaki de Juana Chaos, lo hacía argumentando, explicando sus planteamientos. Salva, como representante de la derecha cerril, muestra en qué se basa su ideario político y personal: la descalificación y la intolerancia.
Salva suele ser un jugador muy bien recibido en Bilbao. Recuerdo un partido frente al Athletic en el que la afición de San Mamés gritaba con tono festivo "Salva subnormal". El delantero ahora del Levante por más cabreado que estaba no conseguía dar pié con bola. Se mostraba aún más torpe que de costumbre. Hasta el público de San Mamés fue aquel día más tolerante que Salva. Le gritaron subnormal. No recurrieron a llamarle fascista, por ejemplo. Ni hijo de puta, insulto habitual en el mundo del fútbol. "Subnormal" a secas. Incisivos, estos bilbainos.

Apoyo totalmente a los bilbaínos, y a cualquiera que desprecie a Salva pro lo que ha dicho, pero creo que los futbolistas deberian jugar al fútbol. Todos tenemos nuestra opinión política, pero los futbolistas se aprovechan de los medios de comunicación para predicar las suyas. Con los políticos, ya tenemos suficiente.
Nunca he sido muy de fútbol, siempre me he inclinado por otros deportes, me quedo con el axioma de un íntimo amigo alero del Cajasur de Baloncesto en Córdoba, "el fútbol se aprende en la calle...el baloncesto en las Universidades"
Al hilo de esto permíteme amigo Agente recordarte aquello que con bastante falta de tacto apuntó el presidente del Real Madrid ante un foro universitario respecto a sus jugadores. Aunque contraproducente, en el fondo, lo que dijo era rigurosamente cierto. Que cabe esperar de un tipo que desde los 10 años entrena en los infantiles, cuando llega a alevín duplica sus entrenamientos y en el mejor de los casos llega a terminar la enseñanza obligatoria. No pasa por una universidad ni de lejos y fuera del campo es un adicto a la Play Station, y apenas dos iluminados como estos (Oleguer y Salva)llegan a deletrear yogur.
Disiento contigo, los jugadores de fútbol, como todo dios, tienen opinión política, lo que no tienen es ni criterio, ni alcance como para modelar sus opiniones. Estos dos, son la excepción que confirma la regla, uno un fascistilla paleto, otro un pseudoprogre adoctrinado que además va de ilustrado, la crema amigo Agente, la crema.
A mi me parece que las dos criaturitas son unos impresentables y unos enanos mentales, los extremos se tocan, no hay duda. Puestos a elegir, me quedo con Salva, al menos no desprecia a este paleto del zur que zoy yo. No apoyo a ningún Bilbaino, Segoviano, Clasparreño o Utveko que llame subnormal a nadie públicamente, y menos por decir a viva voz que es Español. Ke koño.