A veces todo se reduce a una cuestión de terminología. Por ejemplo, para mí, Minutodigital.com es un medio que agrupa a ultras de derecha cercanos a las posiciones de Democracia Nacional y otros partidos minoritarios parecidos. Hoy, después de cierto tiempo, volví a esta web. Lo que hace el aburrimiento. Y me llamó la atención este artículo, en el que los chicos de minuto digital llamaban ultras a los miembros de una determinada asociación musulmana. Es gracioso. Puede que la Junta Islámica, asociación de la que hablan, sea o no ultra. La verdad es que como no tengo datos, no voy a pronunciarme. Aunque quisiera dejar claro que, teniendo en cuenta el historial de engaños en que se prodigan estos señores de ultraderecha, bien podría ser todo un montaje.

Me hace también gracia la inclusión del término "fascista", empleado paradójicamente por aquellos que políticamente están más cercanos a posiciones fascistas. Y es que la derecha de este país, la que es extrema y la que no (aunque tienden a confundirse últimamente), ha creado todo un complejo vocabulario. Por ejemplo, antes se hablaba de integristas islámicos o fundamentalistas. Ahora, como el término se queda corto, los llaman islamo-fascistas. Como supuestamente existen connivencias entre la izquierda y ETA, se han inventado otro término gracioso: progretarras. ¡Oh! ¡Qué sentido del humor! No me río tanto desde los chascarrillos de Aznar. Bueno, que sigan haciendo chistes, mientras tanto la política nos quedará a los demás.