Historia de verdad
Digo Historia, con mayúsculas, y de verdad. Porque nos hemos acostumbrado demasiado al "todo vale" también en la ciencia que pretende estudiar nuestro pasado. De la mano de reputados historiadores, tipo Pío Moa o César Vidal, nos hemos enterado, para sorpresa de todos, que Franco era el bueno, que se reveló contra una dictadura de corte soviético, y que el bando republicano fue el responsable de la mayor parte de fusilamientos y "checas". No es más que una burda falacia, tejida por aquellos que quieren presentarnos lo blanco como negro, y lo negro como blanco.
La verdad tiene, sin embargo, la maldita costumbre de aflorar a veces. Es el caso de la fosa común en la que yacen los restos de 850 republicanos fusilados en Santander por los fascistas, con cargos como "propagar ideas marxistas" o "fundar organizaciones extremistas". En este régimen de terror que impuso el Generalísimo después de alzarse contra un Gobierno legítimo nada hubieran tenido que hacer personajuchos como Moa o Jiménez Losantos que, como sabemos, también tuvieron veleidades marxistas en su juventud. ¡Ellos también podrían haber sido fusilados en aquel entonces por Franco! ¿Este es el régimen que defienden?
Y si en Santander se esconden los cadáveres de 850 personas, ¿cuántos no habrá enterrados en las cunetas de toda nuestra geografía?

