Decían Astérix, Obélix y el resto de aquellos valerosos galos: "Estos romanos están locos". Parece que esas taras imperiales se repiten siempre, porque los norteamericanos no parecen estar muy cuerdos.
La última noticia que viene a demostrarnos esta afirmación es que una campaña publicitaria ha desatado alarmas terroristas en Boston. Se trataba de un simple muñequito con luces de neón que en distintos lugares de la ciudad intentaba promocionar una serie de dibujos animados. Y, de buenas a primeras, algunos ciudadanos alarmados que habían visto varios de esos carteles, en los que se veía un muñeco sonriente, debieron pensar que lo más probable es que se tratara de un ataque terrorista. Lógico. También resulta lógico que la policía de la ciudad, antes de detenerse a pensar un poco (algo extraño en la policía de cualquier país, diera la alarma terrorista.
En fin, que esta es la superpotencia que nos gobierna. ¡Vaya mierda de época! Si la civilización que impone su modelo de vida fuera al menos más guay. Pero no, estamos colonizados por unos soplapollas.


Escribe un comentario