Lo dice Moragas, uno de los responsables de política internacional del PP: Zapatero es el único mandatario occidental en no haber pisado la Casa Blanca. Bueno, es una afirmación cuestionable, por cuanto que otros líderes occidentales tampoco han ido de visita a dicho lugar. Pero lo más grave de la afirmación que sale del PP, y que Libertad Digital (¡Cómo no!) señala en primera plana, es que no hace sino beneficiar a Zapatero. Por más que se empeñen los neocons de nuestro país, esos que se denominan liberales, en reclarcar la bondad del Gobierno Bush, la realidad es que el líder de los Estados Unidos nos da asco a la inmensa mayoría de los mortales. De hecho, hasta los estadounidenses se han dado ya cuenta.

Señalar una y otra vez la poca o ninguna amistad existente entre Zapatero y Bush sólo deriva en que el líder del PSOE reciba aún más simpatías. Aznar, que siempre fue una suerte de espantajo, terminó de parecernos abominable cuando, en un ataque de megalomanía, quiso jugar a líder mundial con Bush. Todavía nos da asco a muchos. Zapatero, por no hacer lo mismo, hasta se gana mis simpatías.