No mucha, pero al menos sí un poco. Iñaki de Juana Chaos cumplió su sentencia por una serie de delitos que cometió durante su militancia en ETA. Cuando se disponía a salir de prisión, la alarma que desde ciertos sectores se generó sirvió como causa para "fabricar" nuevas acusaciones. Se le condenó, por un delito de amenazas, a 12 años de prisión. Si a todas las personas que amenazan se las condenara a esa pena habría más gente en la cárcel que en la calle. Y, sin ser la sentencia firme, De Juana se vio obligado a seguir entre rejas. Ante esta situación, el reo se declaró en una huelga de hambre que dura ya dos meses y que pone en peligro su vida. Un poco de cordura al menos la del fiscal a la hora de facilitar una solución mínima y temporal. A ver lo que dice ahora la Audiencia Nacional.

De Juana cometió una serie de asesinatos, y a la luz del código penal bajo el que fue condenado ya ha cumplido su condena. Me parece mal lo que hizo en aquel entonces. Y por muy condenable que sea ha cumplido ya esa condena. Los Juzgados se convierten en algo muy peligroso cuando deja de regir la justicia para dar paso a la venganza.