¿Es legítimo que personas adineradas mantengan pisos y casas vacías por toda nuestra geografía, a la espera de que el precio aumente y puedan enriquecerse más, mientras varias generaciones de jóvenes tenemos que seguir viviendo con nuestros padres por falta de alternativas? La respuesta es no.

Empieza a haber propuestas, incluso desde las instituciones, para solucionar este problema. Es el caso de Catalunya, cuyo Gobierno planea instaurar un canon de 9 euros diarios que habrían de pagar los propietarios de inmuebles desocupados. Es una medida que en sí no tiene por qué solucionar el problema y que, sin embargo, a buen seguro que se gana las críticas de la derecha, para la cual el derecho se confunde con el derecho a la propiedad, al igual que la libertad con la libertad de mercado.

El debate está servido. Y si no lo está, ahí entrará en liza el PP, porque España se está destruyendo, por Catalunya ha surgido la falla además.