Sucede a menudo. Basta con que haya una manifestación y que llamen a los antidisturbios para que contemplemos la atrocidad que se permite bajo ese concepto de "monopolio de la violencia", que es del Estado y que la ejerce mediante las fuerzas policiales.

El otro día un chico de Madrid, cuyo único delito fue fumarse un porro, la sufrió en sus propias carnes. Esa es la versión del joven: recibió una paliza por parte de la policía por fumarse un porro. Los policías, por contra, alegan que intentó quitarles el arma. Absurdo. No me lo creo. Lo peor es que los dos policías de mierda que han dado una paliza a este joven probablemente salgan impunes de lo que han hecho. Y, sin embargo, este joven probablemente tenga que hacer frente a un juicio por intento de homicidio. Y todo por fumarse un porro. ¡Puta policía!