La Audiencia Nacional consideró que el entorno juvenil abertzale era una organización ilícita, pero no terrorista. El Supremo, por contra, considera que Haika, Segi y Jarrai son organizaciones terroristas. Falta tan solo que la cuestión llegue al Tribunal Constitucional para que este vuelva a hablar de organizaciones ilícitas. Cuestión de tiempo.

Está claro que poner una bomba en un lugar concurrido de civiles es, por cuanto busca causar simplemente terror, terrorismo. Ahora bien, ¿se pueden considerar organizaciones terroristas a Batasuna, Segi, Jarrai, etc...? Durante muchos años eran organizaciones legales, que concurrían a las elecciones, y podían ser elegidas por los ciudadanos. Los miembros de las mismas sobre los que recayeran sospechas de actividades terroristas podían ser, y eran en efecto, juzgados. La doctrina cambió con Aznar, ese gran hombre que tanto aportó al tema del terrorismo.

¿Es terrorismo la acción de los insurgentes irakíes? Pues puede que haya de todo. Poner una bomba en una mezquita o en juzgado es terrorismo. Ponersela a una patrulla del Ejército Norteamericano o incluso a una del Ejército Títere Irakí quizás no lo sea. Cuestión de opiniones, de gustos y de lenguaje. Bush extendió su cruzada contra el terrorismo a escala planetaria, incluso en países donde este fenómeno no existía. Y es que, hay que recordarlo, en el Irak del dictador Sadam Hussein no había terrorismo. Y se invadió aquel estado. Por el petróleo, naturalmente, y en una gran demostración de cinismo. Bush, con su política internacional, lejos de hacer desaparecer el terrorismo, lo ha fomentado. En España la vía policial contra ETA no ha dado resultados en cuarenta años. ¿Hay errores en los cuales merece tanto la pena resistir?