Este fin de semana ha visto la luz una información que me ha resultado bastante graciosa: Israel estudia promover un juicio contra Ahmadineyad por un intento de genocidio. En realidad, como no ha matado a nadie, la acusación sería por intento de genocidio, y no por genocidio, claro. Lo que parece molestar a los israelíes, o lo que desde su atalaya moral pueden criticar, es que Ahmadineyad haya sido tan sumamente incompetente como para no realizar este exterminio. Porque, claro, los israelíes sí que han conseguido llevarlo a la práctica, y sus distintos dirigntes deben de estar orgullosísimos de haber aniquilado sistemáticamente a varias generaciones de palestinos.

Si se hicieran juicios internacionales en los que opináramos los ciudadanos, en lugar de marionetas impuestas por los estados, los dirigentes de Israel hace tiempo que estarían entre rejas.