Todavía continúa a estas horas el debate en el hemiciclo parlamentario sobre política antiterrorista. A estas horas, a partir de lo que adelantan los distintos medios digitales, se puede decir que poco o nada ha variado sustancialmente. La única novedad significativa es que Zapatero ha reconocido como un error propio las declaraciones que hizo el 29 de diciembre, cuando afirmaba que en 2007 estaríamos mejor. Al día siguiente estalló la bomba de ETA.

Zapatero sabe reconocer errores propios, cosa que, hasta el momento, no hemos visto a Rajoy, que se ha prodigado en toda una serie de descalificaciones que merece la pena nombrar, por lo insidiosas que son:
-"Apoyarle a usted sería un suicidio en la lucha contra el terrorismo". Es lo que se dice espíritu constructivo y tendente a conseguir unidad. ¿No?
-"A usted le ha tomado el pelo un rebaño de asesinos, enemigos de los españoles y el único responsable es usted que lo tolera". Mi pregunta es: ¿Le dijo lo mismo Rajoy a Aznar cuando se rompió la tregua durante la cual el Ejecutivo del PP negoció con ETA.
-"Haga lo que quiera, pero no me utilice como coartada. Si quiere un acuerdo tendrá que ser en el Pacto Antiterrorista". Osea, según Rajoy, o se hace lo que él diga, o no hay acuerdo que valga. Y eso que el Pacto Antiterrorista sólo lo suscriben dos formaciones. ¿Qué pasa con las restantes? Las restantes se las pasa por el forro don Mariano. Igual que se pasa los documentos que ha firmado, puesto que en el Pacto por las Libertades se recogía que la política antiterrorista compete exclusivamente al Gobierno. ¿Sabe usted lo que eso implica, sr Rajoy?