En más del 50% de los grandes proyectos urbanísticos que se realizan existen irregularidades. A veces estamos hablando de sobornos o presiones, y otras simplemente de papeleos que se agilizan. Y digo el 50% porque intento no ser alarmista. Pero probablemente me he quedado corto. Y es que hay proyectos que huelen a tufillo nada más conocerlos.
Este es el caso del nuevo proyecto que, a orillas del Guadiana, en plena frontera entre Portugal y España, se está realizando.
Los ayuntamientos son una de las instituciones más valoradas por los ciudadanos. Probablemente porque permiten que la política se les convierta en algo cercano. Sin embargo, no se puede negar que son en su mayoría los principales responsables de la especulación inmobiliaria. Si el pleno del Ayuntamiento de Ayamonte, por ejemplo, que es el que licencia las obras de este faraónico proyecto, se hubiera opuesto a la construcción, no estaría amenazado un paraje tan bello.
Y es que los seres humanos podemos llegar a ser deleznables. A veces por nuestras ansias de dinero. Otras por nuestra poca cabeza. A ver cuando se persigue definitivamente a los constructores y políticos que participan en estos chanchullos. Porque hasta ahora sólo conocemos la punta del iceberg, y cualquiera puede darse cuenta de que un gran número de ayuntamientos realizan estas prácticas deshonetas.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados