Hace no muchos años, pues todavía me acuerdo, las viviendas de protección oficial estaban destinadas a un determinado segmento de la población que no tenía medios para afrontar la compra de una vivienda normal. Ahora, el 80% de los jóvenes, y creo que no exagero, se encuentra en esa situación. Por ello, los Ayuntamientos y demás instituciones encargadas de alentar y financiar la construcción de VPOs han decidido sortearlas, igual que si fuera el Sorteo de Navidad o del Niño.
En Sevilla, Emvisesa es la empresa publica encargada de llevar adelante este tema. Se realizan sorteos periódicamente, en el que el número de personas interesadas en adquirir una de estas viviendas es hasta cien veces superior al número de viviendas ofertadas. La Asamblea para una Vivienda Digna de Sevilla organizó un acto que más que interesante era necesario. La cuestión es que en una ciudad como Sevilla hay 45.000 viviendas vacías. ¿Cómo pueden permitir esto los gobernantes mientras a quienes necesitan una de verdad se les somete a denigrantes sorteos? ¡¡¡Me cago en la propiedad privada!!!

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