Tradicionalmente la derecha española ha sido antisemita. O al menos eso deberíamos de colegir de las acusaciones constantes que Franco realizaba contra rojos, judíos y masones. Sin embargo, analizando la cobertura que la nueva derecha española, esa que gusta de llamarse "liberal" a secas, hace del conflicto palestino-israelí, podemos entender que este odio contra lo judío ha desaparecido. En un artículo publicado en el panfleto de Jiménez Losantos, Libertad Digital, se recogen las declaraciones de Ehud Olmert, actual Primer Ministro israelí e hijo de un terrorista. Olmert hijo también es un terrorista, por cuanto ha sembrado el terror contra el pueblo palestino.

Este medio digital, que tanta "caña" da al mundo abertzale, debería plantearse que hace más de tres años que no hay una víctima mortal por la acción de ETA. A diario mueren palestinos por la acción del Ejército israelí. ¿Por qué se da cobertura entonces a lo que diga un tipo como Olmert, que tiene diez veces más manchadas de sangre las manos que Otegi, por ejemplo? Tiene además Olmert la desfachatez de decir que la propuesta europea de paz, avalada por Francia, España e Italia, interfiere en el proceso político entre palestinos e israelíes. ¿A qué proceso político se refiere? Al sistemático proceso de eliminación que Israel realiza contra los palestinos. Porque no hay otro proceso en marcha por parte del Estado Sionista.