Desde este blog puedo reclamar la libertad de Iñaki de Juana Chaos. Ahora bien, lo que no parece posible es ejercer el derecho de manifestación en Euskal Herria para reclamar el mismo objetivo. Así queda patente al menos cuando la manifestación convocada ayer en Bilbao fue prohibida por Garzón que, más allá del bien y del mal, pretende supervisar el proceso de paz.

Los periódicos, sin embargo, no recalcan este hecho, sino más bien el que un par de personas fueran detenidas por, supuestamente, intentar quemar a dos policías. Es curioso que los agentes que, al parecer, sufrieron estos ataques pertenecían a un dispositivo "antibotellón". Es decir, en principio no tenían nada que ver con los manifestantes. Es más, aunque algo tuvieran que ver, es manifiestamente dudoso que la intención final de los detenidos fuera la de quemar a un agente. Hace mucho tiempo que la denominada "kale borroka" no realiza este tipo de ataques contra las fuerzas de seguridad. Parece más bien un intento de justificar las medidas represivas que desde el estado se ejercen contra la izquierda abertzale.

Ningún medio de tirada estatal se plantea por qué los ciudadanos vascos no tienen derecho a manifestarse por la libertad de De Juana, que ha sufrido la mayor condena por amenazas de la Historia. Y es que es un tanto escandaloso que por un simple delitos de amenazas, que además no existen, pueda una persona ser condenada a 12 años de cárcel. En fin, el proceso de paz avanza, o al menos no ha saltado por los aires, y eso a pesar de la presión del PP y de fuerzas de la judicatura próximas a dicho partido. Las próximas semanas quizás sean cruciales. Lo más interesante es que el tema dejara de copar tantas portadas para que, quizás, puedan llegar a buen puerto las conversaciones que abuen seguro se están produciendo.