Católico convencido, Bono fue uno de esos políticos que gustaban tanto a la gente de izquierdas como a las de derechas. Más bien a estas últimas, a pesar de militar en el PSOE. Ahora, condenado al ostracismo político, se contenta con seguir haciendo declaraciones que le permitan salir en prensa. La última referente a Iñaki de Juana Chaos, que es el tema de moda en este país.
José Bono no hace gala de su lado más cristiano cuando dice lamentar que De Juana no muriera de hambre antes de su militancia en ETA. A un católico convencido como él, creemos que no le debería suponer un problema perdonar. Pero claro, delante de un periodista, seguramente al ex-presidente de Castilla la Mancha le puede su labia y ,después de mirar fijamente su interlocutor, soltar esta lindeza. O eso, o Bono sigue empeñado en hacerle la puñeta a Zapatero. Porque este es un tema que del que mientras menos se hable, más posibilidades habrá de resolución.
Mantén cerca a tus amigos, y más aún a tus enemigos. Cuando Zapatero se libró de Bono, quizás debería haber tenido en cuenta esta máxima. Es digno de análisis también el medio en el que sale esta información: El Mundo. Pedro J. y los suyos siguen empeñados en dinamitar el proceso de paz a golpe de periodismo amarillo.


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