La obra es faraónica, y la continuidad de Gallardón en el puesto de alcalde depende en parte de la celeridad con la que se finalicen. El accidente que se ha producido esta mañana convierte el proyecto foco de atención mediática nuevamente.
Cuando llegan las elecciones muncipales, todos los alcaldes de España se apresuran a finalizar los grandes proyectos y obras que han emprendido. Es el cáculo electoral más frío, como si las necesidades de los ciudadanos solamente existieran cada cuatro años. Es peor aún cuando, para finalizar una obra, disminuyen las condiciones de seguridad. Y esa parece ser, a tenor de las declaraciones de algunos representantes sindicales, una de las causas del accidente. Se realizan turnos de más de 12 horas.
Otro dato significativo es que los tres accidentados, que por lo que parece se realizaban algunas de las faenas más peligrosas, son inmigrantes. El más grave de los heridos, que probablemente tenga daños cerebrales, es marroquí. Los otros dos, con lesiones de gravedad también, son ecuatorianos. Es decir, es el tipo de inmigrante que la derecha tanto repudia. Y, sin embargo, para que se realicen sus faraónicas obras son necesarios. ¡Qué paradoja!


Escribe un comentario